21 jul. 2009

OLVIDADAS




Con nombres de calle
residen en avenidas,
jardines, parques…

Como mimos inmóviles
soportan día y noche
los cambios climáticos.

Sus vecinas las palomas
con frecuencia
les pierden el respeto,
manchando su imagen popular.

Hay quien dice
que eso de “Tener mierda”
es igual a tener buena suerte,
¡Quién lo diría!
Da pena ver tanta suciedad
sobre alguien que supuestamente
aportó tanto a nuestra sociedad.

Instaladas ahí para el recuerdo,
admiración y respeto de su pueblo,
observan con mirada fija
a las familias que en ocasiones
visitan el lugar...
Madres, padres, niños que juegan
 y dan de comer
a aquellas que simbolizan la paz.

Y su recuerdo vuelve,
cuando por accidente,
algún turista despistado
lee la placa situada abajo,
 y las hacen participes de una foto.

Olvidadas por sus gentes,
se convierten
en parte acostumbrada
del paisaje,
de las que solo unos pocos
prestan atención.

- Las olvidadas estatuas -




INVISIBLES



Hay personas
-Seres Invisibles-
que como estatuas,
se encuentran en avenidas,
parques… en la calle.
Y se convierten
en parte acostumbrada del paisaje.
 Ignoradas, olvidadas, maltratadas, engullidas, derrotadas…
 explotadas por “El Imperio del Dinero”.
La destrucción del concepto humano.

¿Cuántos
mundos hay? 

INVISIBLES

Mientras unos vivimos
en el mundo de la razón,
lo racional,
lo cotidiano;
en un mismo lugar,
de forma paralela,
ocurren desgracias
que se escapan de toda lógica,
que no tienen sentido,
que son del todo impropias,
intolerantes, injustas.
Y se ignoran,
se aceptan como lo normal,
como aquello sin solución.
Únicamente nos involucramos,
nos implicamos en la lucha
de intentar curar, resolver,
solucionar, corregir
cuando nos topamos
con la realidad del problema;
cuando las circunstancias
nos dan de lleno,
nos vienen de frente. 
De lo contrario actuamos
como “Los tres monos…”,
que como “Poncio Pilato”,
se lavan las manos.
Y que cada palo aguante su vela.



La hipocresía
del “Ser humano”.
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